1. Perro Boca Arriba (Urdhva Mukha Svanasana).

 Esta postura es súper importante para estirar toda la columna vertebral, a la vez que estiramos la musculatura de la espalda y fortalecemos hombros, muñecas y brazos.

 Fortaleciendo y abriendo la parte superior del cuerpo, no solo nuestra postura puede mejorar sino que también es terapéutico para las personas que padecen de asma.

 Activa todas las glándulas del cuerpo, mejorando la circulación sanguínea y proporcionando una sensación de frescura.

 

2. Guerrero I (Virabhadrasana I)

Es una excelente postura para personas que sufren de Espondilitis Anquilosante (EA), ya que refuerza la confianza y la fuerza y crea conciencia sobre el cuerpo por la necesidad de estar ‘activamente presente’.

Activa la Espina Erecta, ayudando a reducir la probabilidad de espasmos, calambres y dolor en muchos casos. Pero además es terapéutico para el músculo ciático, que tanto da nos da la lata y a veces no sabemos cómo estirar...

 

3. Postura del Niño (Balasana)

La postura del niño es una postura muy básica pero super recomendable para hacerlo por las mañanas o antes de dormir, todos los días.

✔️Ayuda a aliviar el estrés, la fatiga crónica y la tensión.

✔️Ayuda a estirar la parte baja de la espalda, piernas y muslos.

✔️ Ayuda a relajar la columna, hombros y cuello.

4. Cordon de Zapato

Esta postura llamada “shoelace” o cordon de zapato, es una postura increíblemente beneficiosa para nuestro sistema. Ya que por un lado si nos echamos hacia delante (intentando tocar nuestra frente con las rodillas) aumenta el movimiento intestinal, favoreciendo la digestión. Por otro,el estiramiento que se produce en brazos y hombros, permite abrir estos y reduce la tensión en la parte baja de la espalda. Además, la posición de las piernas comprime las caderas y nos permite estirar las lumbares, así como también el músculo ciático.

5. Postura del Camello (Ustrasana)

Esta es una postura que en general ayuda a flexibilizar la columna y a fortalecer la zona abdominal; siendo especialmente indicada en pacientes con EA. Además de estirar el cuello y los cuádriceps, fortalece hombros y abre la zona del pecho lo que a largo plazo permite corregir nuestra postura.

Según la filosofía del yoga, esta postura nos ayuda a abrir tanto el Anahata Chakra (Corazón - especialmente importante al ser considerado el punto de Equilibrio) como el Vishuddha Chakra (garganta - que ayuda a que nos expresemos y comuniquemos mejor).